La Memoria viva del Maestro: XXXI Curso Nacional Cierra con un Emotivo Homenaje a Pepe Muñoz.

Queridos amigos, compañeros y familia:

Hoy nos reunimos para rendir homenaje a don José Muñoz, pionero y maestro que hace más de cuarenta años sembró en Murcia la semilla del aikido. A una persona que dejó una huella imborrable en nuestras vidas. No hablamos solo de un maestro de aikido, sino de alguien que fue guía, referente, y para mí, además, suegro y maestro. Su ausencia nos llena de tristeza, pero también de gratitud por todo lo que nos dio.

Su entrega fue mucho más que enseñar una disciplina marcial: transmitió valores de respeto, armonía y superación personal que marcaron a generaciones enteras.

Hasta pocos meses antes de su partida, siguió compartiendo su conocimiento con la misma pasión y humildad que lo caracterizaron siempre.

Quiero compartir algo personal. Al principio, para mí era impensable que él pudiera ser un maestro de aikido. Confieso que tenía una visión muy superficial de este arte marcial; pensaba que era todo fachada, una disciplina más de apariencia que de esencia. Sin embargo, un día enfermé y mi mujer me recomendó acudir a su dojo. Aquel día cambió por completo mi concepto del aikido. Descubrí que detrás de cada movimiento había una filosofía, detrás de cada técnica había un mensaje, y detrás de cada corrección estaba el deseo sincero de que mejoráramos como personas, no solo como practicantes.

Desde entonces, entendí que el aikido no era un espectáculo vacío, sino un camino de disciplina, respeto y crecimiento interior. Y él, con su pasión y entrega, nos abrió esa puerta.

Su pasión era contagiosa. Cada clase era un recordatorio de que el aikido no se limita al tatami: es una forma de vivir, de relacionarnos, de afrontar los retos. Nos enseñó que la verdadera fuerza no está en la violencia, sino en la armonía; que la verdadera victoria no es derrotar al otro, sino superarse a uno mismo.

Sé que todos los que compartimos entrenamiento con él sentimos lo mismo: tuvimos la suerte de aprender de alguien que vivía el aikido con el corazón. Era exigente, en ocasiones incluso en exceso. Pero esa exigencia no era dureza vacía, sino la expresión de su compromiso con nosotros. Quería que alcanzáramos nuestro máximo potencial, que no nos conformáramos con lo fácil, que buscáramos siempre la excelencia.

Gracias a esa firmeza, hoy somos mejores practicantes, y también mejores personas. Nos enseñó a levantarnos después de cada caída, a no rendirnos ante la dificultad, y a encontrar serenidad en medio del conflicto.

Personalmente, estoy profundamente agradecido por sus enseñanzas. No solo por lo que me transmitió a mí, sino por lo que dio a todo el grupo de compañeros que compartimos este camino. Su legado no se mide únicamente en técnicas aprendidas, sino en la comunidad que formó, en la pasión que sembró, y en la huella que dejó en cada uno de nosotros.

Hoy lo recordamos con respeto, con cariño y con gratitud. Aunque ya no esté físicamente entre nosotros, su espíritu seguirá presente en cada entrenamiento, en cada saludo, en cada caída y en cada levantarse.

José Muñoz, nuestro maestro, nos enseñó que el aikido es un camino de encuentro, de paz y de fuerza interior. Hoy, con gratitud y respeto, celebramos su vida y su obra, sabiendo que cada movimiento en el tatami lleva impresa su huella.

Maestro, suegro, amigo: gracias por todo. Tu memoria seguirá viva en nuestro tatami y en nuestros corazones.

Por último, quería dar las gracias a todos los que han asistido a este homenaje de parte de sus hijas, aquí presentes.

Juan Fco. Blázquez Ramos

29 de noviembre de 2025

El pasado 29 y 30 de noviembre se vivimos un fin de semana de profunda emoción, técnica y respeto en Alhama de Murcia. En esta ocasión, el tradicional Curso Nacional de Aikido en su XXXI edición, adquirió un significado especial al incluir el I Memorial Maestro José Muñoz, 6º Dan de Aikido, un homenaje dedicado con todo el corazón a una figura inolvidable para la comunidad de esta disciplina.

Un Homenaje Sentido y Merecido

El espíritu del Maestro José Muñoz, cuyas enseñanzas han guiado el camino de incontables practicantes, fue el hilo conductor de todo el evento. 

Este primer memorial no solo fue un recordatorio de su maestría técnica, sino también un testimonio de su calidad humana y su profundo compromiso con la filosofía del Aikido. 

La comunidad se unió para honrar su memoria y reafirmar que su legado sigue más vivo que nunca y así lo refrendó su amigo, yerno y alumno Juan Francisco Blázquez que en un emotivo discurso (que publicamos arriba), con las imágenes del maestro proyectadas de fondo y una suave melodía Gagaku de fondo no cargó a todos de emoción, como también emotivo fue cuando las hijas del Maestro José Muñoz estuvieron presentes para recibir un sincero gesto de agradecimiento de la comunidad. En nombre de todos los practicantes, se les hizo entrega de una placa conmemorativa en reconocimiento a la invaluable trayectoria de su padre y el inmenso vacío que ha dejado en la comunidad, reafirmando que su legado sigue más vivo que nunca.

Encuentro de Maestros y Alumnos

La cita congregó a un gran número de practicantes de Aikido provenientes de varios puntos de España, así como de la totalidad de los dojos murcianos. Este encuentro nacional de la familia del Aikido se convirtió en un crisol de aprendizaje e intercambio.

El curso fue magistralmente impartido por el Maestro Félix Ramos, 6º Dan Aikikai. El Maestro Ramos, alumno directo del prestigioso Yasunari Kitaura Shihan 8º Dan, compartió su vasta experiencia, ofreciendo una enseñanza rica en matices técnicos y profundidad filosófica, manteniendo el rigor y la calidez que caracterizan a la escuela Aikikai.

Organizadores y Colaboradores

La excelente organización del evento fue posible gracias al esfuerzo conjunto de Aikikai España (ACAE) y la Asociación Cultural Aikikai de la Región de Murcia (ACAREM). Contaron, además, con la indispensable colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Alhama de Murcia, que facilitó el espacio ideal para esta doble celebración.

Con la clausura del curso, la comunidad del Aikido reafirma su compromiso con la difusión de la disciplina y, sobre todo, con mantener viva la memoria y las valiosas enseñanzas del Maestro José Muñoz, esperando con ilusión la próxima edición de este emotivo memorial.